Mucho más triste que la muerte odiosa

Amante de la Muerte, enamorado feliz
del único reposo que habita en este mundo:
¡Sal, sal fuera, huye, escapa para siempre!
¿Cómo perseverar un año más? Es muy duro
el camino, y no me gusta nada este universo.
Porque amo, y la mano parpadea en el aire.
Deseo, y el ansia no se transforma en cuerpos rubios.
Y caen mis párpados, porque no soy feliz
apenas nunca, y pesa extrañamente la melancolía.
Yo huiría de aquí, no me veríais nunca,
gritaría ¡fuego!, ¡fuego! Y cerrando el telón
me pondría un vestido verde, como de escamas
de otro mundo. Porque he querido ser un rey
que cena antes de la guillotina; un frívolo
galán bajo un baile de arañas, y un hermoso
muchacho cuya vida es de amor y de lujo.
Pero ninguno he sido. Es muy arduo vivir.
Y ningún futuro (ninguno) es elegante o digno.


Luis Antonio Villena es uno de lso poetas contemporáneos mas interesantes. A parte de eso su asidua presencia en medios de comunicación le hace conocido , aunque ese "extra" de tertuliano de cualquier tema no es obvice para que su poesía sea extraordinariamente Bella y sensual.


Los Besos

No te olvides, temprana, de los besos un día.
De los besos alados que a tu boca llegaron.
Un instante pusieron su plumaje encendido
sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto.

Te rozaron los dientes. Tú sentiste su bulto,
En tu boca latiendo su celeste plumaje.
Ah, redondo tu labio palpitaba de dicha.
¿Quién no besa esos pájaros cuando llegan, escapan?

Entreabierta tu boca vi tus dientes blanquísimos.
Ah, los picos delgados entre labios se hunden.
Ah, picaron celestes, mientras dulce sentiste
que tu cuerpo ligero, muy ligero, se erguía.

¡Cuán graciosa, cuán fina, cuán esbelta reinabas!
Luz o pájaros llegan, besos puros, plumajes.
Y oscurecen tu rostro con sus alas calientes,
que te rozan. revuelan, mientras ciega tú brillas.

No lo olvides. Felices, mira, van, ahora escapan.
Mira: vuelan, ascienden, el azul los adopta.
Suben altos, dorados. Van calientes, ardiendo.
Gimen, cantan, esplenden. En el cielo deliran.

Vicente Aleixandre, Poeta. Poeta al que me unen algunas cosas como ese vaiven entre Malaga y MAdrid, esa pasion desmedida por el mar y por la sensualidad.

12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangunlan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.


Otro magnifico poema de Oliverio Girondo que nos ofrece nuestra amiga Mamots.

¿Que duele?


Que es lo que duele?
dolerán los recuerdos?
dolerá el amar sin tapujos?
dolerán los dones y la poesía?
¡¡¡¡ No !!!! no duelen estos,
no duele volver la vista atrás
y recordar las cosas pasadas.
No duele sentir amor
y que no sea reciproco,
no duele la poesía
que ofrezco en cada palabra

Duele el presente
Duele no sentirte cerca
Duele no poder hablarte
Duele no oirte decir te quiero
duele no hacerte el amor
duele no poder mirarte mientras duermes
duele ser parte de un unico ente
y que la otra parte no este
Duele vivir sabiendo que nunca estaras
Duele caminar
Duele el dia a dia
duele el presente si huyes
no el pasado,ese no duele y el futuro ....
ayyyyy amiga mia, no hay futuro
Solo hay dia a dia

Musica Sensual

Sensual música que me atrapa…

Gemidos de tu boca, que recorren la habitación…

Gritos de interior que estremecen mis entrañas….

Si, Si, quiero sentir tu baile, dentro, muy dentro….

Entrégame tu amor bañándome de ti….

¿Escuchas?

El retozar de los amantes, en las noches insomnes…

Los muelles de las viejas camas, usadas, oxidadas…

Sabanas sucias, de olores y sensaciones…

¿Ves?

Y como siempre la luna, que guía mis deseos mas ocultos,

Las fantasías mas oscuras, de mi incompresible cabeza…





Regalo de Cristina para todos nosotros

La muerte de los Amantes



Tendremos lechos llenos de fragancias sutiles
y divanes profundos lo mismo que una tumba;
sobre los anaqueles habrá exóticas flores
nacidas por nosotros bajo cielos más bellos.
Derramando a placer sus últimos ardores
nuestros corazones serán cual dos antorchas
que reflejarán su doble fulgor
en nuestros espíritus, espejos gemelos.
Una noche tejida de azul y rosa místicos ,
surgirá de nosotros una llama postrera
corno un gran sollozo preñado de adioses;
y más tarde un Ángel, abriendo las puertas
vendrá a reanimar, jubiloso y fiel,
el fuego apagado y el espejo gris.


Baudelaire incluyó este maravilloso poema en su libro las Flores del Mal. En el encontramos los inicios de lo que luego Ruben Dario hará crecer con el máximo esplendor en Castellano pocos años después. Gracias Cris por tu colaboración

A una de esas fotos que llegan de Madrugada

Rompete esta noche junto a mi, rompete.
Deja a tu cabeza volar junto a mi
rompete de amor, quizá sea la ultima vez;
deja que todo vuele, que la entrega se realice,
rompete junto a mi esta noche.

Rompe tu alma en mil pedazos junto a la mía,
deja que tu boca se pose en mi cuerpo,
deja que tu pecho se clave en el mio,
dejame asirme en tu piel, marcar mis dedos.
rompete esta noche amor, rompete.

Explota en mil pedazos, lujuria, placer
el deseo, el sudor... no, no te preocupes
mañana sera otro día al amanecer, y entonces,
si quieres entonces podrás repudiarme,
pero esta noche explota a mi lado.

Explotemos en la vida por esta vez, nuestra vez.
Mirame a los ojos, .... dios que ojos
dame tu boca, ..... miel,veneno dulce quizás.
deja que tu piel y la mía ...... suave lija del alma
Explotemos esta noche y luego,

luego deja que el dia decida.

Miedo

Mil veces he intentado
decirte que te quiero,
mas la ardorosa confesión, mi vida,
se ha vuelto de los labios a mi pecho
¿Por qué, niña? Lo ignoro,
¿Por qué? Yo no lo entiendo,
Son blandas tu sonrisa y tu mirada,
dulce es tu voz, y al escucharla tiemblo.
Ni al verte estoy tranquilo,
ni al hablarte sereno,
busco frases de amor y nos la hallo.
No sé si he de ofenderte y tengo miedo.
Callando, pues, me vivo
y amándote en silencio,
sin que jamás en tus dormidos ojos
sorprenda de pasión algún destello.
Dime si me comprendes,
si amarte no merezco.
Di si una imagen en el alma llevas...
Mas no... no me lo digas...¡tengo miedo!
Pero si el labio calla,
con frases de los cielos
deja, mi vida, que tus ojos digan
a mis húmedos ojos... ya os entiendo
deja escapar el alma
los rítmicos acentos
de esa vaga armonía, cuyas notas
tiene tan sólo el corazón por eco.
Deja al que va cruzando
por áspero sendero,
que si no halla la luz en la ventana,
tenga la luz de la esperanza al menos.
Callemos en buena hora
pues que al hablarte tiemblo,
mas deja que las almas, uno a uno,
se cuenten con los ojos sus secretos...
Dejemos que se digan
en ráfagas de fuego
confidencias que escuche el infinito
frases mudas de encanto y de misterio.
Dejemos, si lo quieren,
que sientas lo que siento,
beso puro que engendren las miradas
y que tan bello porvenir es nuestro.
Dime así que me entiendes,
que estallen en un beso,
que es el porvenir de luz y flores
y suba sin rumor hasta los cielos.
Di que verme a tus plantas
es de tu vida el sueño,
dime así cuanto quieras.... cuanto quieras.
De que me hables así... no tengo miedo
.



Vamos acabando la semana de Caballero Bonald. Volvera a este cuaderno en blanco en mas ocasiones, hasta entonces, gracias maestro por tus letras

Barranquilla La Nuit

Cuerpo inclemente, circundado
por un vaho de frutas, desguazándose
en la tórrida herrumbre
portuaria,
no eran
los labios como orquídeas
mojadas de guarapo, no tenían
los ojos mandamientos de cocuyos
y allí se enmarañaban
la excitación y la indolencia?

Mórbida efigie de esmeralda
y musgo, entrechocan sus pechos
entre la mayestática cochambre
de la noche.

Desnuda
antes que alerta y disponible,
desnuda nada más, desmemoriada
sobre un cuero de res, el vientre
húmedo de salitre y en el cuello
el amuleto pendular de un dado
cuyo rigor jamás aboliría
los tercos mestizajes del azar.

Rauda la carne y prieta
como un sesgo de iguana, surca
los fosos coloniales, deposita
en las inmediaciones del marasmo
una aromática cadencia
a maraca y sudor y marigüana,
mientras cumple el amor su ciclo
de putrefacta lozanía
en el nocturno ritual del trópico.


Barranquilla la Nuit, el mestizaje, la noche, el calor, al azucar, sudor, sensualidad. El sabor de las ciudades abiertal al mar.

Llega el momento de decir la palabra
y se la deja fluir, se la ayuda
a resbalar entre los labios,
anclada ya en sus límites de tiempo.
La palabra se funda a ella misma, suena
allá en el corazón del que la habla
y trepa poco a poco hasta nacer
y antes es nada y sólo una verdad
la hace constancia de algo irrepetible.

Súbitamente esa palabra aumenta
el hallazgo caudal de la memoria,
boga sobre los hombres que la escuchan,
gira anhelante entre vislumbres
y se alza más y más y se perfila, pule
sus bordes balbucidos, se nivela entre sueños.

Después inicia su holocausto.
Función de amor o de vileza,
la palabra se gasta en los oídos,
puebla sus márgenes de brozas,
se torna vana, amago de un aliento,
oscuridad final y sin sentido.
Está cayendo ya hecha pedazos.
Rescoldos sumergidos, restos
de rescates sin fondo, flota y flota
sobre las intenciones proferidas,
entre el silencio de las conjeturas.

Es nada la palabra que se dijo
(no importa que se escriba para
querer salvarla), es nada y lo fue todo:
la música del mundo y su apariencia.


Yo callo, el poeta habla.

Somos el tiempo que nos queda

Ligeramente tumefacta
pero ofrecida con codicia,
llegó la boca hasta el lindero
de la precaria intimidad.
Iban reptando las parejas
que se apiñaban en lo oscuro:
no se miraban, se sumían
en un compendio de sudores,
se convertían en secuaces
de la penumbra suspensiva.
Como un furtivo postulado
brilló el mechero de los cómplices.

No te preocupes no me he ido,
¿cómo iba a irme sin saber?
Somos el tiempo que nos queda.

Y ya los cuerpos se anudaban
bajo la oscura marquesina,
sin decidir con qué argumentos
recobrarían su ansiedad.
Era una esquirla el clarinete,
un estertor de la armonía.

Toda la noche resonando
como una sábana en tus pechos,
toda la noche entre emboscadas
buscando llaves que no abrían.

Chorros de gritos tan vehementes
que entrechocan con los vasos
iban tiñendo de lujuria
los cortinajes y butacas.
Entre el estruendo de los rótulos
unas caderas rebullían
como impulsadas por la piel
incandescente del tambor.

Mira qué prendas, qué proclamas
de irremediable soledad.
Habla más alto, no se escucha
más que el furor de los licores.
Todo está lleno de luciérnagas
y de insufribles fumarolas,
todo parece confiscado
por los que nunca saben nada.

Pero la boca ya ofrecía
sus rezumantes terciopelos,
boca promiscua, saturada
de zumos ávidos y esguinces.
Está invadida de jadeos,
no se parece a las demás.
No se parece, no es mentira.

Pisando vidrios, esgrimiendo
restos de yerbas y de músicas,
llegaron nuevas avalanchas
de adormilados oficiantes.
Era la hora del suicidio
y algunos miembros de la secta
se desnudaron en la sala
con voluptuosa dejadez.

¿Cómo evitar el simulacro,
cómo vivir sin desvivirnos?
Surcan los días por tu vientre.
Somos el tiempo que nos queda.


Es hermoso, irremediablemente hermoso, El titulo de este poema da titulo a las poesias completas que ha publicado el autor hace bien poco, un libro como os imaginais realmente recomendable.

Y dentro de estos poemas maravillosos unos pequeños momentos
" No te preocupes no me he ido,
¿cómo iba a irme sin saber?
Somos el tiempo que nos queda."

"¿Cómo evitar el simulacro,

cómo vivir sin desvivirnos?
Surcan los días por tu vientre.
Somos el tiempo que nos queda."

"Toda la noche resonando

como una sábana en tus pechos,
toda la noche entre emboscadas
buscando llaves que no abrían."

Son tan hermosos .........

A batallars de amor, campos de plumas

Ningún vestigio tan inconsolable
como el que deja un cuerpo
entre las sábanas
y más
cuando la lasitud de la memoria
ocupa un espacio mayor
del que razonablemente le corresponde.

Linda el amanecer con la almohada
y algo jadea cerca, acaso un último
estertor adherido
a la carne, la otra vez adversaria
emanación del tedio estacionándose
entre los utensilios de la noche.

Despierta, ya es de día, mira
los restos del naufragio
bruscamente esparcidos
en la vidriosa linde del insomnio.

Sólo es un pacto a veces, una tregua
ungida de sudor, la extenuante
reconstrucción del sitio
donde estuvo asediado el taciturno
material del deseo.

Rastros
hostiles reptan entre un cúmulo
de trofeos y escorias, amortiguan
la inerme acometida de los cuerpos.
A batallas de amor campo de plumas.


A batallas de amor campos de plumas ....... genial, seguimos con la serie de Caballero Bonald.

Otra de las virtudes de Caballero Bonald, es la capacidad para generar dentro de los poemas, versos que se quedan en la memoria, versos que permanecen para siempre, yo que soy un negado para la retentiva con este poeta consigo quedarme anclado a los versos. Seguiremos viendo a lo largo de esta semana esas pequeñas gotas que se desparraman en su maravillosa poesia.

Espera

Y tú me dices
que tienes los pechos vencidos de esperarme,
que te duelen los ojos de tenerlos vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.

Y tú me lo dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,
de golpear mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en besos
desde la ausencia en la que tú me gritas
que me estás esperando.

Y tú me lo dices que estás tan hecha
a este deshabitado ocio de mi carne
que apenas sí tu sombra se delata,
que apenas sí eres cierta
en esta oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.



Jose Manuel Caballero Bonald, Poeta Jerezano perteneciente a la "generación del 50
", Personalmente un referente a la altura de los grandes poetas españoles. desde la sencillez crea una poesía libre, libre de trabas estéticas, de trabas métricas, libre que no libertina consiguiendo la plenitud en buena parte de su obra.
Durante toda esta semana, el sera el protagonista en este rincón.

Ojala fuera placer ....

Los cuerpos sudados, derrengados sobre las sabanas podrían rememorar un acto de amor, algo hermoso, pero no. Ellos son solo parte del vomito de sus cuerpos, de los sueños perdidos, de la necesidad absoluta por conseguir su satisfacción; son putos de sus propios cuerpos, de sus instintos.

Cuando se vieron no se desearon, cuando se dieron cuenta que los dos necesitaban algo que el otro le podía dar, se aprovecharon sin remordimiento. No es placer; si al menos después de tanto ofrecimiento obtuvieran placer ...

Pero no, solo consiguen satisfacer algo su instinto, el placer lo dejan olvidado para aquel amor que un dia se fue para siempre.


De los reencuentros que dejan un sabor amargo, pleno pero amargo.

Cansado

Cansado.
¡Sí!
Cansado
de usar un solo bazo,
dos labios,
veinte dedos,
no sé cuántas palabras,
no sé cuantos recuerdos,
grisáceos,
fragmentarios.

Cansado,
muy cansado
de este frío esqueleto,
tan púdico,
tan casto,
que cuando se desnude
no sabrá si es el mismo
que usé mientras vivía.

Cansado.
¡Sí!
Cansado
por carecer de antenas,
de un ojo en cada omóplato
y de una cola autentica,
alegre
desatada,
y no este rabo hipócrita,
degenerado,
enano.

Cansado,
sobre todo,
de estar siempre conmigo,
de hallarme cada día,
cuando termina el sueño,
allí, donde me encuentre,
con las mismas narices
y con las mismas piernas;
como si no deseara
esperar la rompiente con un cutis de playa,
ofrecer, al rocío, dos senos de magnolia,
acariciar la tierra con un vientre de oruga,
y vivir, unos meses, adentro de una piedra.

Colaboracion de Mamots.

El Autor es Oliverio Girondo
Este autor es para mi un descubrimiento que debo agradecer a mi amiga, espero seguir leyendo de el. Gracias Mamots de nuevo

Silencio


Silencio, ella duerme
Silencio; escuchar al ruiseñor
como adorna el aire con su trinar
Silencio; mira y calla
Silencio; escucha el pétalo de la flor caer
no marchites los sueños
Las flores necesitan agua
las personas silencios
Silencio que todo el mundo lo oiga
Silencio, calla, escuchalo.



Aqui seguimos recuperando letras d eotros tiempos

ELEGÍA PARA MÍ Y PARA TÍ


Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y tú te irás borrando lentamente de mi sueño.
Un año y otro año caerán como hojas secas
de las ramas del árbol milenario del tiempo,
y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,
se alejará en la sombra creciente del recuerdo.

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y quizá, poco a poco, dejaré de hacer versos,
bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,
de las desilusiones y los aburrimientos.
Tú, que nunca soñaste mas que cosas posibles,
dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.

Acaso nos veremos un día, casualmente,
al cruzar una calle, y nos saludaremos.
Yo pensaré quizá: "Qué linda es todavía."
Tú quizá pensarás: "Se está poniendo viejo"
Tú irás sola, o con otro. Yo iré solo o con otra.
o tú irás con un hijo que debiera ser nuestro.

Y seguirá muriendo la vida, año tras año,
igual que un río oscuro que corre hacia el silencio.
Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,
o una canción de entonces me traerá tu recuerdo.
Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas,
pensaré en ti un instante, pero cada vez menos....

Y pasará la vida. Yo seguiré soñando;
pero ya no habrá un nombre de mujer en mi sueño.
Yo ya te habré olvidado definitivamente
y sobre mis rodillas retozarán mis nietos.
(Y quizá, para entonces, al cruzar una calle,
nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos.

Y una tarde de sol me cubrirán de tierra,
las manos para siempre cruzadas sobre el pecho.
Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos,
te pasarás las horas bostezando y tejiendo.
Y cada primavera renacerán las rosa,
aunque ya tú estés vieja, y aunque yo me haya muerto

Y entonces Lune, después de leerlo, impregnada por la lírica se decide a dejar salir todo lo hermoso que hay en ella y nos dibuja con sus palabras su versión que no tiene nada que desmerecer del original

Irán pasando, como las hojas

Que caen de los arboles y

Parece que su vuelo va a hacerse infinito,

Hasta que lentamente van posándose

Sobre el suelo.

Pasarán los días, largos, o cortos,

Felices o tristes,

Y un día al mirar,

Una sombra se habrá apagado,

Y tal vez esa noche, mientras dormimos nuestra vida

Convirtamos ese recuerdo en un cuento

Que contaremos cada noche

para intentar no dejar atrás ese recuerdo,

para retener en nuestra mente,

aquello que un día perdimos sin decirle adiós,

sin llorar una lágrima,

porque se fue desvaneciendo
como lo hace el lápiz sobre el papel.

Y tal vez, una noche al pasear,

Miremos al cielo y al ver esa estrella brillar,
volvamos a envolvernos de magia
con el recuerdo de esta amistad.

No me dejes nunca que te diga adiós,

Deja que sea el tiempo
el que convierta rea vulgar despedida
en un adiós para siempre,

Deja que sea la distancia la que convierta ese espacio en infinito.

Pero no me digas nunca adiós,

Prométeme que siempre estaremos ahí

Aunque los dos sepamos que es mentira,

Simplemente para no verme llorar,

Y puede que un día al pasar frente el escenario que nos vio actuar,
tu te acuerdes de mi y yo ya te haya olvidado.

Realmente hermoso, eh amigos. Gracias niña por ayudar por compartir con nosotross.

Desde el Silencio


Quizás pasaron ya los días de gloria. Quizás se fueron para siempre.

Quizás los días no volverán a sentir el refulgir del sol de tu sonrisa

La euforia inconsciente de la madurez enamorada

El mañana queda lejos para pensarlo

El hoy es temprano para meditarlo

Ayer, que fue ayer si no el entrenamiento de cada día.

Quizás pasaron ya los días en los que el animo no podía ser derrotado

Los días en los que los pendones caminaban tan altos

Que los enemigos se refugiaron en el silencio

Los días en los que un beso bastaba para sellar un para siempre

Quizás pasaron ya los días de gloria en los que tu eras tu y no preso del miedo

En los que yo era preso del miedo y reo de mis errores

Quizás pasaron ya los días de gloria

Quizás pasaron ya los días en los que arrepentirse del pasado



Otro texto recuperado del pasado, que ahora llega para quedarse en este muestrario por siempre.

Quien contiene a la diversidad .....

Quién contiene a la diversidad y es la Naturaleza
quién es la amplitud de la tierra y la rudeza y sexualidad de la tierra
y la gran caridad de la tierra, y también el equilibrio
quién no ha dirigido en vano su mirada por las ventanas de los ojos
o cuyo cerebro no ha dado en vano audiencia a sus mensajeros
quién contiene a los creyentes y a los incrédulos
quién es el amante más majestuoso
quién, hombre o mujer, posee debidamente su trinidad de realismo
de espiritualidad y de lo estético o intelectual
quién después de haber considerado su cuerpo
encuentra que todos sus órganos y sus partes son buenos
quién, hombre o mujer, con la teoría de la tierra y de su cuerpo
comprende por sutiles analogías todas las otras teorías
la teoría de una ciudad, de un poema
y de la vasta política de los Estados
quién cree no sólo en nuestro globo con su sol y su luna
sino en los otros globos con sus soles y sus lunas
quién hombre o mujer, al construir su casa
no para un día sino para la eternidad
ve a las razas, épocas, efemérides, generaciones.
El pasado, el futuro, morar allí, como el espacio
indisolublemente juntos.


LAs peticiones son atendidas convenientemente, aunque eso si, seria bueno que quien pidiera algo al menos dijera su nombre, o un apodo, o algo con que identificar su aportación. Walt Whitman, el gran poeta estadounidense. descubierto para el gran publico en el club de los poetas muertos con su "oh capitán mi capitán".
Un hombre que lucho de cara con la sociedad americana. La aportación fundamental de la obra es la ruptura con la métrica y temática clásica.

Tus sueños

Si tus sueños llegan a ti no los dejes partir otra vez
si tus esperanzas hacen crecer tu alma no dejes que se marchite
si sientes amor, como marcha la vida en otro muy querido
no dejes que la vida nuestra se pierda por los rincones.

La verdad solo es lo que has sentido a cada momento
la verdad solo es lo que sientes cuando un abrazo me das
la verdad es solo el vacío que se siente al marchar
y lo llena que estas a junto a mi.

Esa es la verdad, podremos decir que la verdad solo es el día a día vacío
podremos decir que la verdad es el vacío que se siente cuando sentimos que nos alejamos
podremos decir que la verdad es la tristeza que nos queda
pero prefiero creer que la única verdad es lo hermoso
pero prefiero creer que la verdad son las lagrimas que derramamos al querernos
pero prefiero creer en ti, en tu alma, en tu ser
y en la verdad que creamos uno junto a otro, cuando enlazamos nuestras manos.


Letras de otro tiempo que podemos acercar al día de hoy.

A garrincha

"A un pase de Didí, Garrincha avanza
con el cuero a los pies, el ojo atento,
dribla una vez, y dos, luego descansa
cual si midiera el riesgo del momento.

Tiene el presentimiento, y va y se lanza
más rápido que el propio pensamiento,
dribla dos veces más, la bola danza
feliz entre sus pies, ¡los pies del viento!

En éxtasis, la multitud contrita,
en un acto de muerte se alza y grita
en unísono canto de esperanza.

Garrincha, el ángel, oye y asiente: ¡goooool!
Es pura imagen: la G chuta la O
dentro del arco, la L. ¡Es pura danza!".



Caetana Veloso Dedico este poema a Garrincha, hoy que hemos vivido una noche en España de futbol real, de ultimos minutos maravillosos y que aun nos queda por vivir otra tarde de emociones similares, nadie ha ganado aun y queda una tarde de futbol de verdad.

El Deporte en general tiene mucho de poesia, mucho de Epica.


Nada es lo mismo

La lágrima fue dicha...

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:

Nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde


Angel Gonzalez, otro de los grandes poetas vivos. Maestro de maestros este asturiano es uno de los responsables de la nueva edad de oro de la poesía española.

Borrar las lagrimas, dejar a un lado el pasado, lo que un día murió no puede revivir por mas que lo intentemos, las lagrimas marcaron un territorio pero volver a llorar por aquello que pasó y si se fue el querer a ciegas que vuelva solo nos hara mas daño, rompernos duranta mucho mas tiempo

Casida de la Alta Madrugada

Cuando te acuerdes de mi cuerpo
y no puedas dormir
y te levantes medio desnuda
y camines a tientas por tus habitaciones
borracha de estupor y de rabia

en algún lugar de la Tierra
yo andaré insomne por algún pasillo
careciendo de ti toda la noche
oyéndote ulular muy lejos y escribiendo
estos versos degenerados.





Pues aprovecho que se acerca el fin de semana para acercaros a este autor, Félix Grande,
Poeta, escritor, ensayista y crítico español nacido en Mérida, Badajoz, en 1937.
Autor de múltiples facetas, es un genuino representante de la generación de poetas de la década del sesenta. Es letrista, guitarrista y un estudioso apasionado del flamenco, en fin un hombre de cultura en su mas bella expresión.
Su poesía esta llena de sensualidad e incluso sexualidad y yo os he dejado unas gotas en forma de este pequeño poema al que yo un día llegue porque una amiga me lo dejo grabado en un pergamino para mi disfrute diario.

Nana a mi mismo


Con la palabra a cuestas,
con el hilo de un poema
asomado a la garganta,
con el beso desvelado
de un amor antiguo
trazando círculos de música
en mi boca,
me duermo ya,
caigo azul entre las sombras,
en esa atmósfera dulce del éter
que tejen los tréboles de la madrugada.

Palpo las húmedas fibras del sueño,
el racimo tenaz de recuerdos
que yace olvidado
en un rincón del cerebro,
la pulpa consumida de la esperanza.

El mundo sabe a campana,
a fuego de alcoba oceánica,
a merendero de abrazos
y catedral de orgasmos.

Noto las alas en mi espalda,
el galope del alma
por la infinita llanura del universo,
el apogeo del humo
al escalar el cielo.

Me duermo ya
y viajo escondido
en el vértigo del sueño
para no sentir
cómo el cuchillo oxidado de una pesadilla
atraviesa,
de parte a parte,
el limbo del aire.

Sí. Cierro los ojos
y me duermo ya,
tal vez me esté esperando
tu carnaval más fértil
al otro lado.

Inconexo

Quedan a solas, mirándose
frente a frente con sus ideas
con sus rencores,
con el odio jalonado en el camino
por mil desencuentros
que no ha vuelto a borrar la noche.
Ven , salta
Ay días que soñar sale barato.
Ven , vuela a mi lado,
Aun existe el error
aun existe la gloria
y en la memoria sobrevive la noche.



En otros tiempos, en otros lugares escribí esto. Ahora que he encontrado una casa adecuada rebuscaré en el baúl y los depositare poco a poco por aquí bajo la etiqueta Ahora digo. Espero que os digan algo.

Anchas silabas

Que mi pie te despierte, sombra a sombra
he bajado hasta el fondo de la patria.
Hoja a hoja, hasta dar con la raíz
amarga de mi patria.

Que mi fe te levante, sima a sima
he salido a la luz de la esperanza.
Hombro a hombro, hasta ver un pueblo en pie
de paz, izando un alba.

Que mi voz brille libre, letra a letra
restregué contra el aire las palabras.
Ah, las palabras. Alguien heló
los labios -bajo el sol- de España.


Hoy es un día especial, aunque nosotros , los que creemos en la paz sabíamos que se había terminado la esperanza de que esta vez si era posible el pasado diciembre en la T4 de Madrid, mientras ellos, los mafiosos que han hecho del asesinato su modo de vida, no dijeran nada al menos era menos evidente el peligro.
Hoy Traigo a Blas de Otero, Poeta vasco. Por la libertad

LA Vibora

Durante largos años estuve condenado a adorar a una mujer despreciable,
sacrificarme por ella, sufrir humillaciones y burlas sin cuento,
trabajar día y noche para alimentarla y vestirla,
llevar a cabo algunos delitos, cometer algunas faltas,
a la luz de la luna realizar pequeños robos,
falsificaciones de documentos comprometedores,
so pena de caer en descrédito ante sus ojos fascinantes.
En horas de comprensión solíamos concurrir a los parques
y retratarnos juntos manejando una lancha a motor,
o nos íbamos a un café danzante
donde nos entregábamos a un baile desenfrenado
que se prolongaba hasta altas horas de la madrugada.

Largos años viví prisionero del encanto de aquella mujer
que solía presentarse a mi oficina completamente desnuda,
ejecutando las contorsiones más difíciles de imaginar,
con el propósito de incorporar mi pobre alma a su órbita.
Y, sobre todo, para extorsionarme hasta el último centavo.
Me prohibía estrictamente que me relacionase con mi familia.
Mis amigos eran separados de mí mediante libelos infamantes
que la víbora hacía publicar en un diario de su propiedad.
Apasionada hasta el delirio no me daba un instante de tregua,
exigiéndome perentoriamente que besara su boca
y que contestase sin dilación sus necias preguntas,
varias de ellas referentes a la eternidad y a la vida futura,
temas que producían en mí un lamentable estado de ánimo,
zumbidos de oídos, entrecortadas náuseas,
desvanecimientos prematuros
que ella sabía aprovechar con ese espíritu práctico que la caracterizaba
para vestirse rápidamente sin pérdida de tiempo
y abandonar mi departamento dejándome con un palmo de narices.

Esta situación se prolongó por más de cinco años.
Por temporadas vivíamos juntos en una pieza redonda
que pagábamos a medias en un barrio de lujo cerca del cementerio.
(Algunas noches hubimos de interrumpir nuestra luna de miel
para hacer frente a las ratas que se colaban por la ventana.)
Llevaba la víbora un minucioso libro de cuentas
en el que anotaba hasta el más mínimo centavo que yo le pedía en préstamo;
no me permitía usar el cepillo de dientes que yo mismo le había regalado
y me acusaba de haber arruinado su juventud,
lanzando llamas por los ojos me emplazaba a comparecer ante el juez
y pagarle dentro de un plazo prudente parte de la deuda,
pues ella necesitaba ese dinero para continuar sus estudios.
Entonces hube de salir a la calle a vivir de la caridad pública,
dormir en los bancos de las plazas,
donde fui encontrado muchas veces moribundo por la policía
entre las primeras hojas del otoño.
Felizmente aquel estado de cosas no pasó más adelante,
porque cierta vez en que yo me encontraba en una plaza también
posando frente a una cámara fotográfica
unas deliciosas manos femeninas me evendaron de pronto la vista
mientras una voz amada para mí me preguntaba quién soy yo.
Tú eres mi amor, respondí con serenidad.
Ángel mío, dijo ella nerviosamente,
permite que me siente en tus rodillas una vez más!
Entonces pude percatarme de que ella se presentaba ahora
provista de un pequeño taparrabos.
Fue un encuentro memorable, aunque lleno de notas discordantes;
me he comprado una parcela, no lejos del matadero, exclamó;
allí pienso construir una especie de pirámide
en la que podamos pasar los últimos días de nuestra vida.
Ya he terminado mis estudios, me he recibido de abogado,
dispongo de buen capital;
dediquémonos a un negocio productivo, los dos, amor mío, agregó,
lejos del mundo construyamos nuestro nido.
Basta de sandeces, repliqué, tus planes me inspiran desconfianza,
piensa que de un momento a otro mi verdadera mujer
puede dejarnos a todos en la miseria más espantosa.
Mis hijos han crecido ya, el tiempo ha transcurrido,
me siento profundamente agotado, déjame reposar un instante,
tráeme un poco de agua, mujer,
consígueme algo de comer en alguna parte,
estoy muerto de hambre,
no puedo trabajar más para ti;
todo ha terminado entre nosotros.


Domi comparte con nosotros este maravilloso retazo de Nicanor Parra, uno de sus poetas preferidos y según su definición "Antipoeta y Grande entre los grandes". Personalmente lo descubrí no hace mucho por medio de la Pagina de mi amiga Susana y me ha resultado sorprendente en su concepción de la poesía/antipoesía.

Finalizando la semana

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: " La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


Finalizando la primera semana de este cuaderno, aprovecho para dar las gracias a todos los que habéis empezado a colaborar y habéis empezado a mandarme partes de vosotros. Espero que dentro de un año, este proyecto siga en pie y seamos muchos los que compartamos y disfrutemos de estas letras.

Para acabar la semana el ultimo poema de los 20 poemas de amor, un hermoso punto final, un nexo de unión con todo lo maravilloso que tiene que llegar a este vuestro sitio.

Una vez mas gracias por estar aqui.



Desnuda



Desnuda eres tan simple como una de tus manos:
lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente.
Tienes líneas de luna, caminos de manzana.
Desnuda eres delgada como el trigo desnudo.

Desnuda eres azul como la noche en Cuba:
tienes enredaderas y estrellas en el pelo.
Desnuda eres redonda y amarilla
como el verano en una iglesia de oro.

Desnuda eres pequeña como una de tus uñas:
curva, sutil, rosada hasta que nace el da
y te metes en el subterráneo del mundo

como en un largo túnel de trajes y trabajos:
tu claridad se apaga, se viste, se deshoja
y otra vez vuelve a ser una mano desnuda.



El Maestro Neruda, maestro no solo en el amor puro , también en la desgarradora sensualidad y en la sexualidad que hacen aun mas puro el amor.



Soneto LXVI



NO TE QUIERO sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.

Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.

Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.

En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego.


Soneto 66 de Cien Sonetos de Amor, coleccion de sonetos que a mi opinion junto a los de Quevedo son la cumbre de esta metrica en la literatura castellana. Personalmente es uno de mis preferidos. Resistencia a dejar de amar, el amor nos hace volver a crecer a cada instante. Espero que os guste.

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"He aquí que el silencio fue integrado
por el total de la palabra humana,
y no hablar es morir entre los seres:
se hace lenguaje hasta la cabellera,
habla la boca sin mover los labios,
los ojos de repente son palabras...

...Yo tomo la palabra y la recorro
como si fuera sólo forma humana,
me embelesan sus líneas
y navego en cada resonancia del idioma..."

Pablo Neruda
(Chile, 1904 -1973)

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