Porque siendo tú el mismo, eres distinto
y distante de todos los que miran
esa rosa de luz que viertes siempre
de tu cielo a tu mar, campo que amo.

Campo mío, de amor nunca confeso;
de un amor recatado y pudoroso,
como virgen antigua que perdura
en mi cuerpo contiguo al tuyo eterno.

He venido a quererte, a que me digas
tus palabras de mar y de palmeras;
tus molinos de lienzo que salobres
me refrescan la sed de tanto tiempo.

Me abandono en tu mar, me dejo tuya
como darse hay que hacerlo para serte.
Si cerrara los ojos quedaría
hecha un ser y una voz: ahogada viva.

żHe venido, y me fui; me iré mañana
y vendré como hoy...? qué otra criatura
volverá para ti, para quedarse
o escaparse en tu luz hacia lo nunca?


Carmen Conde, Poeta Española. A una vida repleta de reconocimientos literarios , lo culmino con la distinción de ser la primera mujer miembro de la Real Academia de la lengua. Sin duda eran otros tiempos pero como pionera todo nuestro reconocimiento.

Estamos Tan intoxicados .....

Estamos tan intoxicados uno del otro
Que de improviso podríamos naufragar,
Este paraíso incomparable
Podría convertirse en terrible afección.
Todo se ha aproximado al crimen
Dios nos ha de perdonar
A pesar de la paciencia infinita
Los caminos prohibidos se han cruzado.
Llevamos el paraíso como una cadena bendita
Miramos en él, como en un aljibe insondable,
Más profundo que los libros admirables
Que surgen de pronto y lo contienen todo.




Ana Ajmatova, poeta Rusa que vivio entre 1917 y 1966, su vida se asemeja a la de otros muchos intelectuales rusos, vivió un primer esplendor hasta que la locura de Stalin convirtió La unión Soviética en una caza de brujas sin cuartel. Fue deportada durante bastantes años a Siberia de donde regreso con la muerte de Stalin.

Y sobre todo

Inmutable e infinito
es tu cuerpo
de venado salvaje:
Es tu pelo
todos los árboles
Son tus ojos
todas las luces
Es tu nariz
todos los puentes
Son tus labios
todos los caminos
Es tu cuello
todas las canteras
Son tus hombros
todos los pilares
Tu pecho
todas las geografías
tus brazos
todos los vientos
Tu vientre
todas las espesuras
Tus piernas
todas las transformaciones

Inmutable e infinito:
eres



Carlota Caulfield, Poeta cubana nacida en la Habana, su literatura con la base caribeña fue tomando cuerpo entre el pragmatismo suizo para acabar viviendo en Estados Unidos donde actualmente da clases en el Oakland collega, adscrito a UCLA

Con el dolor dela mortal herida ....

Con el dolor de la mortal herida,
de un agravio de amor me lamentaba,
y por ver si la muerte se llegaba
procuraba que fuese más crecida.

Toda en el mal el alma divertida,
pena por pena su dolor sumaba,
y en cada circunstancia ponderaba
que sobraban mil muertes a una vida.

Y cuando, al golpe de uno y otro tiro
rendido el corazón, daba penoso
señas de dar el último suspiro,

No se con que destino prodigioso
volví a mi acuerdo y dije: que me admiro?
Quien en amor ha sido mas dichoso?



Sor Juana Ines de la Cruz, es una de las grandes referencias históricas de la poesía en lengua Castellana y no solo para la escrita por mujeres , porque su poesía trasciende cualquier tipo de época, genero o distinción que intentemos buscar.

Amor es ..

Amar la gracia delicada
del cisne azul y de la rosa rosa;
amar la luz del alba
y la de las estrellas que se abren
y la de las sonrisas que se alargan...
Amar la plenitud del árbol,
amar la música del agua
y la dulzura de la fruta
y la dulzura de las almas dulces....
Amar lo amable, no es amor:

Amor es ponerse de almohada
para el cansancio de cada día;
es ponerse de sol vivo
en el ansia de la semilla ciega
que perdió el rumbo de la luz,
aprisionada por su tierra,
vencida por su misma tierra...

Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla:
ĦAmor es ser camino y ser escala!
Amor es este amar lo que nos duele,
lo que nos sangra bien adentro...

Es entrarse en la entraña de la noche
y adivinarle la estrella en germen...
¡La esperanza de la estrella!...

Amor es amar desde la raíz negra.
Amor es perdonar;
y lo que es más que perdonar,
es comprender...
Amor es apretarse a la cruz,
y clavarse a la cruz,
y morir y resucitar ...

¡Amor es resucitar!



Dulce Maria Loynaz ..... ella es poesía. Desde su Cuba natal escribe con toda la sensualidad y maravillosa fuerza de su feminidad . Ademas de Presidente de la Real Academia de Cuba o premio Cervantes es una de las eternas candidatas al premio Nobel con todo el reconocimiento del mundo.

Otra vez a soñar desde el oscuro
imposible por qué, mano tendida,
intentando apresar amor y vida,
fijarle a lo inseguro lo seguro.

Otras veces cabalgando hacia tu muro,
soledad que me tiras de la brida,
seguidora incansable de mi huida,
vencedora en la lucha en que perduro.

Otra vez a mirar arena y cielo
en tu playa sin fin siempre desnuda,
bebiéndome el silencio que te nombra.

Otra vez como ayer perdido el vuelo
por el salto hacia atrás de miedo y duda,
seguida y seguidora de tu sombra.


Concha Lagos, poeta Cordobesa, directora durante muchos años de la Revista Agora. Destaca por sus trabajos sobre el mundo Hispano arabe.

No Sé

Soy hermosa y mi piel es suave
y el viento del mar me devuelve rocío
de tiernas tersuras.
Mi cabello perfumo y adorno de áurea madreselva
y mi pecho es redondo y casi virginal.
Tuve un amante que ensalzó mis caderas
y mi forma de amar intensa y silenciosa.
Podría ser aún como un río de luz en tus brazos.
No sé qué te retiene, si furtivo, he visto
un destello de ardor en tu gesto al pasar.

Can I go forward when m y heart is here?

No conozco la astucia,
no soy como la hoja del chopo
que en oruga se oculta y arracima
antes de dar su tierno cuerpo al viento,
soy clara y sin pudor,
soy entera y tajante,
y no sé seducir.


Clara Janes, escritora de rancia estirpe librera, inicio su carrera al cobijo de su Padre Joan Janes, alma de la editorial Plaza y Janes y si bien sus principales logros están en la traducción de obras donde obtiene importantes reconocimientos no deja de sorprender al mundillo literario con varios libros de poemas llenos de sensualidad y vida.

La noche de Grafito

Una mujer
presiente el eco de la tierra en sus entrañas.
Agita su pandero, su cúpula de carne.
La están nombrando a voces.
Hay sirenas barrocas que rondan por su cuarto,
un nudillo invisible,
un ariete que empuja y quiere tocar el aire,
salir para mirarla, morder el verbo madre,
asaltarle los pechos,
ser colibrí.

Una mujer
se abalanza a la noche,
viaja en un riel de plata,
no le importa la lluvia ni el fragor del silencio.
El corazón le escuece como un verbo indomable.
Rememora el fermento de esposo que bebiera,
las nueve lunas lánguidas.

Una mujer
ha atravesado el aura de una ciudad que duerme,
la noche de grafito.
Desanuda su claustro, se adentra en sus entrañas.
No espera más.
No vuelve más.

Emite el canto azul de las ballenas.
Está jurando amor
por un desconocido.

Una mujer
celebra
un himeneo de fuego
con la vida.



Ana Istaru, una joven poeta que con su femineidad desgarrada refleja como nadie la vida, los sueños.

Declinaciones del Monologo

DECLINACIONES DEL MONÓLOGO

I
Estoy sola,
muy sola,
entre mi cintura y mi vestido,
sola entre mi voz entera,
con una carga de ángeles menudos
como esas caricias
que se desploman solas en los dedos.
Entre mi pelo, a la deriva,
un remero azul,
confundido,
busca un niño de arena.
Sosteniendo sus tribus de olores
con un hilo pálido,
contra un perfil de rosa,
en el rincón más quieto de mis párpados
trece peregrinos se agolpan.

II
Arqueándome ligeramente
sobre mi corazón de piedra en flor
para verlo,
para calzarme sus arterias y mi voz
en un momento dado
en que alguien venga,
y me llame...
pero ahora que no me llame nadie,
que no quepo en la voz de nadie,
que no me llamen,
porque estoy bajando al fondo de mi pequeñez,
a la raíz complacida de mi sombra,
porque ahora estoy bajando al agónico
tacto de un minero, con su media flor al hombro,
y una gran letra de te quiero al cinto.
Y bajo más,
a las inmediaciones del aire
que aligerado espera las letras de su nombre
para nacer perfecto y habitable.
Bajo,
desciendo mucho más,
żquién me encontrará?
Me calzo mis arterias
(qué gran prisa tengo),
me calzo mis arterias y mi voz,
me pongo mi corazón de piedra en flor,
para que en un momento dado
alguien venga,
y me llame,
y no esté yo
ligeramente arqueada sobre mi corazón, para verlo.
y no tenga yo que irme y dejar mi gran voz,
y mi alto corazón
de piedra en flor.



Eunice Odio, detrás de este nombre propio de un clásico se esconde una poeta costarricense, amante de los clásicos y gran luchadora por la liberación de la mujer en sociedades anquilosadas como las centroamericanas. Muy interesante su obra.

Gloria Fuertes

Gloria Fuertes es una de las referencias de mi infancia, y como de la mía supongo que sera de la de muchos niños, niños que fueron y niños que serán; por su dulzura, buen humor, por su capacidad para transmitir, para sentir como una niña grande, por todo eso siempre supo llegar a nuestros corazones.
Pero Gloria Fuertes no solo son cuentos y poesías para niños, Gloria Fuertes es Poeta en la mas amplia extensión de la palabra, supo transmitir el amor no solo al mundo infantil y como muestra de su maravillosa sensibilidad me permito el lujo de dejar un par de muestras, saltándome un poco las normas de publicación del blog, pero para que tenemos normas para saltarlas y asaltarlas. Espero que os gusten.

AMOR QUE LIBERA


Ya no soy la niña amarga
que tenía un mar de llanto
y alta ortiga por el alma.
Ya no soy la niña enferma
que al oír risas lloraba;
ya salí del solitario
bosque que me acorralaba.
Ahora soy la niña verde,
porque floreció mi calma.
Ya no soy la loca triste,
ya no soy la niña blanca,
nuevo amor ha traspasado
con el nardo de su lanza
mi corazón, que ahora tiene
un nombre de menta y ámbar.
ĦAy cuánta sonrisa noto
que trepa por mis espaldas!
ĦQué brillo tienen mis ojos
-viudos de siete mil lágrimas-!
La vida me sabe a verso
y los besos a manzana.
-El monte arregla sus pinos,
por las rocas el mar baila-.
El amor danza en mi pecho.
ĦYa me quiere! ĦYa me aguarda!
Ya no soy la loca triste,
que al oír risas gritaba;
ahora soy la niña dulce,
ya no soy mujer amarga.



CRISTALES DE TU AUSENCIA

Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de mi alcoba.
-Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
Yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía.



EL DOLOR ENVEJECE MÁS QUE EL TIEMPO...

El dolor envejece más que el tiempo,
este dolor dolor que no se acaba,
y que te duele todo todo todo
sin dolerte en el cuerpo nada nada.

A tantos días de dolor se muere uno,
ni la vida se va,
ni el corazón se para,
es el dolor acumulado el que,
cuando no lo soportas,
él te aplasta.

Mi accidente será un buen epitafio:
Cuando una calle bajo el sol cruzaba,
de dolor - o de amor - es lo mismo,
murió desbaratada.




Cuando estan nuestras almas frente a frente

Cuando están nuestras almas frente a frente,
mudas, erguidas, fuertes, ya muy próximas,
y sus alas se encienden al tocarse,
żqué podemos temer en este mundo,

qué anhelos no podrán satisfacerse?
Piensa que si ascendemos a la altura
acudirán los ángeles queriendo
romper con su voz áurea y perfecta

nuestro amado silencio. No, es mejor,
amor mío, quedarnos en la tierra,
donde el afán absurdo de los hombres

a las almas más puras les concede
un lugar donde amarse en esta vida,
cercado por la muerte y las tinieblas.


Poeta Inglesa del siglo 19.

Para ser mas de ti

Para ser más de ti
he querido estrenarme por la fiebre,
sofocar los aleros de tu risa,
reventar como un trueno.
Encenderme o morir
anónima en tu vértigo,
para ser más de ti.

Para ser menos mía y de las cosas
he querido velarme por tu anchura,
deshabitarme entera
por dentro de tu piel y de tu sangre
y anclarme donde el Mar
derrota sus fronteras.

He querido, escalando hasta tu vértice,
recorrer el oleaje de tu boca,
trazarme geometria
más allá del a,bismo y de la esfera,
circular por tu puño, exactamente,
hasta hacerme destino de tu mano.

Ceñido, como un tacto por la piedra,
me alcanza el alambique de tus ojos,
súbito y necesario como un rezo.
Desertora de venas transitivas
he querido vivirte, amor, para vivirte,
para ser más de ti,
para oficiarte, amor, sobre la Vida.

Entonces

Entonces el beso conocía el norte y el sur,
el este y el oeste de toda cartografía
como si antes de labio en medio de la lluvia
hubiera sido rosa de los vientos
o brújula del corsario de los siete mares.
Nada estaba preparado
-dormían las leyendas su sueño abisal-
y sin embargo no cabía margen alguno de error:
cada noche atracaba en su alborada,
cada zozobra en su bahía,
cada deseo en su rompeolas.
Así era el amor,
volver a casa
con la red llena de certidumbres
nunca un naufragio en alta muerte
silenciosa
como ahora.



Poeta Madrileña, pasea su poesía entre el Neo Surrealismo y la ironía importada de Francisco de Quevedo, autor sobre el cual escribió su tesis doctoral y siempre dando rienda suelta a la sensualidad con un lenguaje acorde de los tiempos que vivimos. Escribe habitualmente artículos de opinión en el periódico ABC.

De Ausencia

El espejismo me llamaba en vano,
en vano la quimera y su luz pura,
en vano la sirena y su dulzura,
el misterio y la voz de cada arcano.

Inútilmente el fuego del verano
me daba el beso de su quemadura;
su amor, el fuego; el agua, su frescura:
paraíso en la palma de tu mano.

Labio sediento por tu voz, oído;
párpado ciego que la luz evoca;
agua que quema todo lo que toca:

Déjame ser silencio puro, olvido;
de tu fuego el más íntimo destello
Ħoh ceñido fluir, amor, tan bello!



Carmen Gonzalez Hughet, escritora nacida en San Salvador. Compagina su Pasión por la Literatura con su trabajo como catedrática de Historia del Arte en la Universidad.

Exodo

Una mujer corría.
Jadeaba y corría.
Tropezaba y corría.
Con un miedo macizo debajo de las cejas
y un niño entre los brazos.

Corría por la tierra que olía a recién muerto.
Corría por el aire con sabor a trilita.
Corría por los hombres erizados de encono.

Miraba a todos lados.
Quería detenerse.
Sentarse en un ribazo y con su hijo menudo.
Sentarse en un ribazo y amamantar en paz.

Pero no hallaba sitio.
No encontraba reposo.
No lograba la pausa sosegada y segura
que las madres precisan.
Ese viento apacible que jamás se interpone
entre el pecho y el labio.

Buscaba cerca y lejos.
Buscaba por las calles,
por los jardines y bajo los tejados,
en los atrios de las iglesias,
por los caminos desnudos y carreteras arboladas.
Buscaba un rincón sin espantos,
un lugar aseado para colocar una cuna.

Y corría y corría.
Dio la vuelta a la tierra.
Buscando.
Huyendo.
Y no encontraba sitio.
Y seguía corriendo.

Y el niño sollozaba débilmente.
Crecía débilmente
colgado de su carne fatigada.

Angela Figuera Aymerich, junto a Gabriel Celaya y Blas de Otero formo el triunvirato poético vasco de Post guerra. Catedrática de Lengua y literatura, acabo trabajando en la Biblioteca Nacional. Murio en 1984.

De La Lonja

No te amaré mañana. He aguardado
tantos días desnuda, con tu nombre
grabado entre las cejas, que olvidé
los inviernos, el azul y las rosas.
Ciertamente, habría de ser negra
la piel negra del perro que amordazó
mis piernas y fue lenta, hacia dentro
vistiendo de parálisis la gallarda
evidencia del hombro. Hoy he visto
que tan sólo milímetros le restan
a los hilos del túnel. Pero existe el remedio:
Mañana, cuando tú te despiertes,
encontrarás el lecho bañado con mi sangre.
Un panal de uñas rotas, y tal vez
una pluma deshojada en la lucha.
No debes sorprenderte. Habré ganado
en el instante último mi guerra.
Con un ala perdida junto al cielo
y la llave morada de los labios, estaré,
torpe y triste, otra vez aprendiendo.
Mas debe ser así, pues que la libertad
hermana es gemela de la muerte.



Juana Castro, poeta española integrada literariamente en el grupo de Ángel González o Claudio Rodriguez. Esta Cordobesa especialista en educación infantil es quizás una de las mas laureadas escritoras españolas. Colabora asiduamente en publicaciones literarias bien como critica o como articulista. Su poesía es un "crujío" para el alma, disfrutarla.

No me dejes Amor, en la añoranza

No me dejes, amor, en la añoranza.
Dame, por fin, seguro y alto vuelo.
Desarráigame, fíjame. Recelo
que aquí no lograré paz ni bonanza.

Mi sed inextinguible se abalanza
y busca un ancho río, paralelo
de un mísero y exhausto riachuelo.
¡Amor! Sacia mi sed; dame pujanza

para volcarte en molde sin orillas.
żPor qué, por qué te ciñes y encastillas
cuando posees fuerza de coloso?

Quisiera derramar esta ternura,
que rebasa mi pecho, en la mesura
de un pecho inmensamente generoso.

Adios

¡Adiós!, montes e prados, igrexas e campanas,
¡adiós!, Sar e Sarela, cubertos de enramada,
¡adiós!, Vidán alegre, muiños e hondanadas,
Conxo, o do craustro triste i as soedades prácidas,
San Lourenzo, o escondido, cal un niño antre as ramas,
Belvís, para min sempre o das fondas lembranzas,
Santo Domingo, en onde canto eu quixen descansa,
vidas da miña vida, anacos das entrañas.
E vós tamén, sombrisas paredes solitarias
que me viches chorare soia e desventurada.
¡Adiós!, sombras queridas; ¡Adiós!, sombras odiadas;
...............outra vez os vaivéns da fertuna
...............para lonxe me arrastran.

Cando volver, se volvo, todo estará onde estaba;
os mesmos montes negros i as mesmas alboradas,
do Sar e do Sarela, mirándose nas auguas;
os mesmos verdes campos, e as mesmas torres pardas,
da catedral severa, ollando as lontananzas;
mais os que agora deixo, tal coma a fonte mansa,
ou no verdor da vida, sin tempestás nin bágoas,
¡c´nto, cando eu tornare, vítimas da mudanza,
terán depresa andando na senda da disgracia!
...............i eu... mais eu, ¡nada temo no mundo,
...............que a morte me tarda!


¡Adiós!, montes y prados, iglesias y campanas
¡Adiós!, Sar y Sarela, cubiertos de enramada
¡Adiós!, Vidán alegre, molinos y hondonadas
Conxo, el del claustro triste y las soledades plácidas
San Lorenzo, el escondido, cual un nido entre las ramas
Belvís, para mí siempre el de los profundos recuerdos
Santo Domingo, donde cuanto quise descansa
vidas de mi vida, pedazos de mis entrañas.
Y vosotras también, sombrías paredes solitarias
que me visteis llorar sola y desventurada.
¡Adiós!, sombras queridas; ¡Adiós!, sombras odiadas;
...............otra vez los vaivenes de la fortuna
...............para lejos me arrastran.

Cuando vuelva, si vuelvo, todo estará donde estaba;
los mismos montes negros y las mismas alboradas,
del Sar y del Sarela, mirándose en las aguas;
los mismos verdes campos, las mismas torres pardas
de la catedral severa, mirando las lontananzas;
pero los que ahora dejo, tal como la fuente mansa,
o en el verdor de la vida, sin tempestades ni lágrimas,
¡cuánto, cuando yo vuelva, víctimas de la mudanza,
habrá de prisa avanzado en la senda de la desgracia!
...............Y yo..., pero yo ¡nada temo en el mundo
...............que ya la muerte me tarda!


Rosalia de Castro, la dama de las letras gallegas. Consiguió convertir su poesía en cantos populares en una tierra en la que el analfabetismo era lo habitual. Nadie ha cantado como ella al monte, al prado, al mar,a Galicia.


Como una lagrima

Como una lágrima
oscura
la noche sobre el día
rodará entre la hierba
tu dolor.

Como dos frutos tiernos
caídos de sus ramas
así lloran tus ojos


Esperanza Ortega, Palentina nacida en 1953, licenciada en filologia Romanica desde Valladolid lleva adelante una gran labor critica y periodistica. Estudiosa de la obra de Lorca y Juan Ramon , encuentra tiempo para deleitarnos con poemarios llenos de emocion.

Mis versos Escritos tan temprano

Mis versos, escritos tan temprano
que no sabía aún que era poeta,
inquietos como gotas de una fuente,
como chispas de un cometa,

lanzados como ágiles diablillos al asalto
del santuario donde todo es sueño e incienso,
mis versos de juventud y de muerte
-Ħmis versos, que nadie lee!-,

en el polvo de los estantes dispersos
que ninguna mano toca!-,
como vinos preciosos, mis versos
también tendrán su hora.


Marina Tsevetaieva, escritura rusa nacida en los albores del XIX, esta considerada una de las plumas mas influyentes de la literatura rusa del siglo XX, vivió muchos años alejada de Rusia apoyada por su padre catedrático en La Sorbona. Es una mujer todo pasión y esa pasión consigue deslizarla entre sus letras. Volvió a su país para luchar contra los nazis y fascistas, aunque fue desterrada a siberia en el Año 1941, donde se quito la vida.


El nombre de Antes

No es fácil escribir
el nombre de antes.
Es como volver a un traje antiguo,
unas flores, un libro,
un espejo, amarillos por los años.
Con aquel otro nombre
era como tener entre las manos
toda la luz del aire.
Ahora vuelvo
a mi nombre de antes.
Mi nombre de ceniza,
el que anduvo conmigo por el tiempo
y por las soledades.
Ahora estoy frente a mí, frente a mi nombre,
con la fría y terrible sensación de regreso
que conocen los náufragos.
Pero escucho una risa y unos alegres pasos.
Todo no se ha perdido.
Aquí estoy otra vez, frente a la vida,
con el nombre de antes.

Maruja Vieira, escritora y periodista Colombiana . Una de las voces mas reconocidas de la comunidad intelectual de su pais.

Sueños de Luna

Te soñaba huyendo de mi lado
yo lloraba como tonta sobre los cristales rotos
y encendía las luces para que se advirtieran

las vírgenes

los adornos de plata
la curva que la pared dibuja al internarse
en el terreno

denso
inexplicable

que es el sueño
Ese de anoche
en el que tú brincabas desnudo
mostrando la piel más oscura de tu sexo
y los dientes filudos de animal en celo



Ana Maria Rodas es la poetisa guatemalteca de la sensualidad, la adoracion a la luna desde el tropico, el amor, la pasion, la vida. Y ademas de todo esto es una luchadora incansable por la libertad, por los derechos humanos.


Crei que te habias muerto

Creí que te habías muerto, corazón mío,
en Junio.
Creí que, definitivamente, te habías muerto:
sí, lo creí.
Que, después de haber esparcido el revoloteo púrpura
de tu desesperación, como una alondra caíste en el
alféizar; que te extinguiste como el fulgor atemorizado
de un espectro; que como una cuerda tensa te rompiste,
con un chasquido seco y terminante.
Creí que, acorralado por tus desvaríos, traicionado por
los todavías, alcanzado por las evidencias, exhausto,
abatido, habías sido derribado al fin.
Y contigo, se desvanecieron los engarces entre
sentimientos, imágenes, suposiciones y pruebas.
Se me fueron abriendo las costuras de la memoria: ya
me estaba acostumbrando a vivir sin ti.
Pero tus fragmentos estallados se han ido
buscando, encontrando, cohesionándose como gotas de
mercurio, sin cicatriz ni señal.
Y ahí estás, otra vez inocente, sin acusar enmienda ni
escarmiento, guiando, dirigiendo, adentrando en ti el
peligro, como si fueras invulnerable o sabio, como si,
recién nacido apenas, ya fueras capaz de distinguir, en
el mellado filo del clavel,
la espada



Ana Rossetti es la voz mas vibrante de la poesía contemporánea, su recorrido vital impregnado por esa maravillosa edad de oro madridleña de los ochenta con el paso de los años no ha perdido ni un ápice de su fuerza.

Aunque tu nombre suene ...


Aunque tu nombre es tierno como un beso
y trasciende como óleo derramado,
y tu recuerdo es dulce y deseado,
rica fiesta al sentido y embeleso;

y es gloria y luz, Amor, llevarlo impreso
como un sello en el alma dibujado,
no basta al corazón enamorado
para alcanzar la vida todo eso.

Ya sólo, Amor, perdido en tus abrazos,
cabe tu pecho detendrá su empeño:
no aflojará las redes y los lazos,

verá la paz ni gozará del sueño,
hasta que tenga paz entre tus brazos
y duerma en el regazo de su Dueño.



Hermoso Soneto de Concha Urquiza, Poetisa Mexicana de Michoacan, sus poemas reflejan toda la sensualidad, dulzura y forma de ver la vida de ese gran país que es Mexico

A ti

A ti, palabra mi suprema dea,
tiende sus alas la esperanza mía
águila errante del desierto humano
sin altas cumbres donde reposar
el tedio de las rutas infinitas...
Tiende sus alas como a excelsa fuente
pródiga de belleza y de armonía;
quiere beber en tu copa de oro,
quiere bañarse en el agua sonante,
mudable en sus ritmos, diversa en sus glosas
y cuyo oleaje ya
sacudido por vértigos fecundos
o melodioso de serenidad...
A ti, palabra que tienes la magia
de sabiamente transmutar tu forma
y ajustarla a la loca trashumancia
de la maravillosa ánima viva....
Oh profunda, variante y fugaz,
que floreces en vetas luminosas
perfumadas de esencia espiritual...
Ánfora
de caudalosas perlas en murmurio,
de blancas nieves y de rojas flamas.
Ánfora
de tempestades y constelaciones,
de suaves lluvias y silbantes rachas...
Ánfora
de sonoras cadencias,
de crujiente espuma, cascabel marino,
de místicas hostias y de miel pagana...
No hay un tesoro que supere al tuyo
en abundancia de oportunas galas
para quimeras y revelaciones,
grandes historias y leyendas magnas
no hay un tesoro que supere al tuyo,
vertiginoso para la elocuencia,
inagotable para la ilusión,
lírico para el numen romancesco
y musical para el divino amor...
Por tu vocero el invisible espíritu
se glorifica en vividas ofrendas,
su lira tañen las carnales fibras
y el corazón henchido se desborda
en sublimes poemas...
Por ti
sobre el bronce triunfal de los escudos
brotaron rosas trágicas,
cuyo fragante olor de sangre noble
blasonó las estirpes y las razas.
Por ti
en las verdes pupilas de las fieras
las sombras de los ímpetus salvajes
se trocaron en. húmedas estrellas.
Por ti se abrió de muchas rocas duras
el regazo feraz
en el dulce licor de sus vertientes
se confortó la esperanza mortal.
Yo no sé en qué fantástica materia
al escultor de la progenie humana
le plugo modelar la estatua mía,
que no ablanda la luz de las auroras
ni el oscuro crepúsculo marchita;
pero si alguna vez mi corazón
abre a la vida su raudal interno,
sí se doran mis áridas llanuras
y se pueblan de esquifes mis océanos,
si se viste de estelas fulgurantes
la. nebulosa noche de mis piélagos
y las alas sin sol de mis pendones
en raudas ondas flotan a los vientos,
si gorjean mis pájaros será
cuando en la entraña de un sacro silencio
sobre la losa de mi tumba viva
choque su llama tu rayo de fuego.



Maria Eugenia Vaz Ferreira, vivió a finales del siglo XIX en Montevideo, se dedico a la docencia durante algún tiempo aunque un precario estado de salud la obligó a dejarlo muriendo sin cumplir los cuarenta años y sin ver su obra publicada, ya que a su muerte su hermano la publico en un pequeño y maravilloso poemario póstumo llamado
«Isla de los Cánticos»



La pensadora del Aura


" Nacer sin pasado, sin nada previo a que referirse, y poder entonces verlo todo, sentirlo, como deben sentir la aurora las hojas que reciben el rocío; abrir los ojos a la luz sonriendo; bendecir la mañana, el alma, la vida recibida, la vida Ħqué hermosura! No siendo nada o apenas nada por qué no sonreír al universo, al día que avanza, aceptar el tiempo como un regalo espléndido, un regalo de un Dios que nos sabe, que nuestro secreto, nuestra inanidad y no le importa, que no nos guarda rencor por no ser...
...Y como estoy libre de ese ser, que creía tener, viviré simplemente, soltaré esa imagen que tenía de mí misma, puesto que a nada corresponde y todas, cualquier obligación, de las que vienen de ser yo, o del querer serlo."



Ella, Maria Zambrano, Una de las mas grandes pensadoras, filosofa, ensayista, poetisa que ha dado España. Estudio junto a Ortega, Besteiro y Zubiri, entre sus amigos Luis Cernuda y Miguel Hernandez, en el 39 se exilio de España con destino a Paris, para luego en un trayecto vital incansable, recorrer Mexico, La habana y roma. 45 Años después regresa a España donde en 1988 recibe por fin el reconocimiento oficial con el Premio Principe de Asturias y el premio Cervantes.

Eres Eros

Estoy tan liviana sin ti
que necesito el peso de tu cuerpo
como la rama del puñado de plumas
para poder cantar.
Por eso frágil ahora, inicio el vuelo
del arrullo hacia el encuentro.
Necesito el peso de tu cuerpo
para la danza genital que hace crujir
la quilla de mis huesos y me desarticulo
porque sólo perdiéndome en ti
logro encontrarme.
Sí, eres el eco de mis nuevos deseos.
El más antiguo calendario del amor
se repite en nosotros
y por eso sabemos que esta muerte
es una resurrección ya padecida.
Sálvame de la fragilidad de mi cuerpo
con el huracanado acento de tus músculos.
Entre tanto tapo la boca a los relojes
y me ovillo a la orilla de tus sueños.


Beatriz Zuloaga, nos visita desde Colombia con su poesia llena de vida, sensualidad y calidez.

Ausencia

Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.

ĦSe te va todo, se nos va todo!

Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos, que se devanaban,
en lanzaderas, delante tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.

Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.

Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
Ħy en tu pasión que retumba en la noche,
como demencia de mares solos!

ĦSe nos va todo, se nos va todo!


Entrado este mes de agosto me planteaba hacer algo especial y dado que la mayor parte de colaboradores de este rincón de palabras son mujeres, porque no dedicar este mes a dejar retazos de palabras escritas por mujeres. Empiezo con Gabriela Mistral, una de mis primeras poetisas. Esta mujer, Chilena, consiguió el premio nobel de literatura no solo por la maravillosa obra sino por su lucha por los derechos de la mujer y la justicia social.

Dire como nacisteis

Diré cómo nacisteis, placeres prohibidos,
como nace un deseo sobre torres de espanto,
amenazadores barrotes, hiel descolorida,
noche petrificada a fuerza de puños,
ante todos, incluso el más rebelde,
apto solamente en la vida sin muros.

Corazas infranqueables, lanzas o puñales,
todo es bueno si deforma un cuerpo;
tu deseo es beber esas hojas lascivas
o dormir en ese agua acariciadora.
No importa;
Ya declaran tu espíritu impuro.

No importa la pureza, los dones que un destino
levantó hacia las aves con manos imperecederas;
no importa la juventud, sueño más que hombre,
la sonrisa tan noble, playa de seda bajo la tempestad
de un régimen caído.

Placeres prohibidos, planetas terrenales,
miembros de mármol con sabor de estío,
jugo de esponjas abandonadas por el mar,
flores de hierro, resonantes como el pecho de un hombre.

Soledades altivas, coronas derribadas,
libertades memorables, manto de juventudes;
quien insulta esos frutos, tinieblas en la lengua,
es vil como un rey, como sombra de rey
arrastrándose a los pies de la tierra
para conseguir un trozo de vida.

No sabía los límites impuestos,
límites de metal o papel,
ya que el azar le hizo abrir los ojos bajo una luz tan alta,
adonde no llegan realidades vacías,
leyes hediondas, códigos, ratas de paisajes derruidos.

Extender entonces la mano
es hallar una montaña que prohíbe,
un bosque impenetrable que niega,
un mar que traga adolescentes rebeldes.

Pero si la ira, el ultraje, el oprobio y la muerte,
ávidos dientes sin carne todavía,
amenazan abriendo sus torrentes,
de otro lado vosotros, placeres prohibidos,
bronce de orgullo, blasfemia que nada precipita,
tendéis en una mano el misterio.
Sabor que ninguna amargura corrompe,
cielos, cielos relampagueantes que aniquilan.

Abajo estatuas anónimas,
sombras de sombras, miseria, preceptos de niebla;
una chispa de aquellos placeres
brilla en la hora vengativa.
su fulgor puede destruir vuestro mundo.



Luis Cernuda, otro de los grandes poetas que salieron de la generación del 27, bastante menos conocido o mitificado que compañeros como Lorca o Miguel Hernandez pero con una poesía llena de fuerza.


Recursos Blog & Web

Páginas vistas en total

"He aquí que el silencio fue integrado
por el total de la palabra humana,
y no hablar es morir entre los seres:
se hace lenguaje hasta la cabellera,
habla la boca sin mover los labios,
los ojos de repente son palabras...

...Yo tomo la palabra y la recorro
como si fuera sólo forma humana,
me embelesan sus líneas
y navego en cada resonancia del idioma..."

Pablo Neruda
(Chile, 1904 -1973)

Etiquetas

24 meses Abada Editores Abelardo Linares Ada Menéndez Ahora digo Alba González Sanza Aldo Pellegrini Alegría de Cirque du Soleil Alejandra Pizarnik Alejandra Saiz Alejandra Ziebrecht Alejandro Aura Alexander Pushkin Almudena Guzman Alvaro Mutis Amado Nervo Amalia Bautista Amalia Iglesias Amor Ana A. Ana Ajmatova Ana Dixit Ana Ines Bonnin Ana Istarú Ana María Iza Ana Maria Rodas Ana Merino Ana Rossetti ANAY SALA SUBERVIOLA Andrea Valbuena Andrés Aberasturi Andres Eloy Blanco Andrés Neuman Angel Augier Ángel Augier angel faretta Angel Ganivet Angel Gonzalez Angela Figuera Aymerich Angeles Mora Anibal Nuñez ANNABEL MARTÍNEZ ZAMORA Anne Sexton Anonimo Antonia Ceada Acevedo Antonin Artaud Antonio Bordon Antonio Diez Antonio Gala Antonio Gamoneda Antonio Jerez Antonio José Mialdea Antonio Lucas Antonio Machado Antonio Martinez Ares Antonio Martínez Sarrión Antonio Méndez Rubio Antonio Murciano Antonio Torres Márquez Antonio vega Arcipreste de Hita Arthur Rimbaud Arwen Audre Lorde Aurelio González Ovies Balbina Prior Barack Obama Beatriz Villacañas Beatriz Zuloaga Bebo Valdés Benjamín Prado Berta Piñán Bertolt Brecht Biografías Blanca Andreu Blas de Otero blogs ajenos Caballero Bonald Calderon de La Barca Cancion Carlos Barral Carlos Bousoño Carlos Contreras Elvira Carlos Gargallo Carlos Marzal Carlos Murciano Carlos Sahagun Carlos Salem Carlota Caulfield Carmen Conde Carmen Gonzalez Hughet Carmina Casala Cartas Casildea Cesar Fernandez Moreno Cesar Vallejo Chantal Maillard Charles Baudelaire Charles Bukowski Chicho Sánchez Ferlosio Citas Clara Criado Clara Janes Clarice Ete Clarice Lispector Claudio Rodriguez Club Bukowski Concha García Concha Lagos Concha Urquiza Concursos Coque Malla Cris Cristina Arribas Cristina Luengo Cristina Peri Rossi Cuando nadie me ve Cuento Damaso Alonso Damian Uribarren Daniel Muxica Daniel Valdés David González David Ledesma Vázquez Guayaquil Derek Walcott dia de la poesia Dia del Arbol dia del libro Dia del Padre Diana Garcia Bujarrabal Diana Morales Diana Rodrigo Diego el Cigala Diego Matturocco Dimes y diretes Dino Campana discursos Domi Dulce MAria Loynaz Economia Ediciones Escalera Editorial Demipage Editorial Edhesa Editorial Funambulista Eduardo Galeano EDUARDO LANGAGNE Eduardo Milán Eduardo Mitre Eeva Kilpi efemérides Efraín Bartolomé Efraín Huerta El brujo Elizabeth Barret Browning Elizabeth Bishop Elizabeth Browning Elvira Laruelo Elvira Sastre Emily Dickinson Emma Cabal Ena COLUMBIÉ Enrique de Heriz Enrique Sanchez Campos Entrevista epitafio Escandar Algeet Espectáculo ESPERANZA MEDINA Esperanza Ortega Esther Gimenez Esther Jimenez Lopez Eunice Odio Eva Vaz Evgeni Evtuchenko Evgueni Evtuchenko Fabio Morábito Facto Delafé Federico García Lorca Felipe Benitez Felipe Benitez Reyes Felix de Azua Felix Grande Feria del libro 2009 Fernando García Crespo Fernando Pessoa Fernando Valverde Ferran Fernández Festival Fotopoesia Fotopoesía Fragmentos Fran Fernandez Francisco Ayala Francisco de Quevedo Francisco Fortuny Francisco Galvez Francisco Hernández Francisco Pino futbol Gabriel Celaya Gabriela Mistral Gabril Celaya Garcilaso de la Vega Gary Daher Canedo Gerardo Diego Giacomo Leopardi Gioconda Belli. GLORIA BOSCH MAZA Gloria Fuertes Graciela Wencelblat Wainbuch Guadalupe Grande Gustavo Adolfo Becquer Hugo Izarra Idea Vilariño IES Alpedrete ineditos inicio Irene Sánchez Carrión. Israel Zangwill Italiano ITHA K. Ivan tubau J. Porcupine J.D. Salinger Jacobo Fijman Jacques Viau Jaime Gil de Biedma Jaime Sabines Jaime Torres Bodet Javier Egea Javier Ruiz Taboada Jesus aguado Jesús Aguado Jimena Joan manuel Serrat Joan Oliver Joaquin Sabina John Keats Jon Juaristi Jorge Bocanegra Jorge Guillen jorge Luis Borges Jorge Luis Gutiérrez Jorge Manrique Jorge Riechmann JORGE URRUTIA Jose Agustin Goytisolo José Albi Jose Angel Buesa Jose Angel Valente Jose Antonio Labordeta José Antonio Muñoz Rojas José Bergamín Jose Casadesus José Corredor-Matheos José Fernández de la Sota Jose Garcia Nieto Jose Hierro José Hierro Jose Infante José Luis Piquero José Machado José Manuel Benítez Ariza José Manuel Caballero Bonald Jose Maria Fonollosa Jose Maria Parreño Jose Miguel Ullan Jose Ricardo Eulicino Josefa Parra Juan Antonio GONZáLEZ IGLESIAS Juan carlos Aragon Juan Carlos de la Fuente Umetsu Juan Daniel Perrotta Juan Gelman Juan José Millás Juan José Vélez Otero Juan Ramón Jiménez Juana Castro Juana Ibarbourou Julio Cortázar Kepa Murua Khalil Gibran Leon Felipe Leopoldo Alas Leopoldo Alas Leopoldo de Luis Leopoldo María Panero Leopoldo Panero Lina Zerón Lope de Vega Lorenzo Oliván Lucia Brassi Luis Alberto de Cuenca Luis Antonio de Villena Luis Benitez Luis Cernuda Luis de Gongora Luis Eduardo Aute Luis Garcia Montero Luis Goytisolo Luis Muñoz Luis Rosales Lune Mabana Mamots Manuel Altolaguirre Manuel Delgado Manuel Machado Manuel Vazquez Montalban Manuel Vilas Marçal Font MARCELINO MENÉNDEZ GONZÁLEZ Marcelo Cohen María Elena Anníbali Maria Eugenia Vaz Maria Jesus Silva Maria Meleck Vivanco María Polydouri María Victoria Atienza Maria Zambrano María Zambrano Marina Tsevetaieva Marina Tsvietáieva Mario Benedetti MARTHA RIVERA-GARRIDO martin luther king Maruja Vieira Matilde Casazola Mencía Mia Gallegos Michael Christopher White Miguel angel Arenas Haro Miguel Cabrera Miguel Hernandez Miguel Hernández Mina Loy Miquel Martí i Pol Musica Música Natalia Schnaider Navidad Nazin Hikmet Nezahualcóyotl Nicanor Parra Norma Segades noticias novedades editoriales Nuno Júdice Octavio Paz ofertas de viajes Olga Orozco oliverio Girondo Olvido García Valdés Olvido Garcia Valdez Ortega y Gasset Oscar Hahn Pablo Milané Pablo Neruda Paco Cárdenas y Ramón Peñalver Paco Ibáñez Paloma Ángel Par Lagerkvist Paul Auster Paul Celan Paul Eulard Paul Geraldy Paula Bozalongo Pedro juan Gutierrez Pedro Montealegre Pedro Salinas Pere Quart Peters Lenrie Picasso Piel desnuda Pietro aretino Pilar Garcia Pintura Poemas Inmorales poesia Poesía Poesía asturiana Poesia Surrealista Post Patrocinados Premio Gloria Fuertes Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino Presentacion Prosa Poetica Prosa/poesía Mamots Quique Gonzalez Rafael Alberti Rafael Guillén Rafael Novoa Rainer Maria Rilke Ramón Bascuñana Ray Bradbury Raymond Carver Rebeca Yanke relato breve Reyes Rodolfo Serrano Roger Wolfe Roque Dalton Rosalia de Castro Rosana Acquaroni Rossella di Paolo Ruben Dario Ryszard Kapuściński Samuel Taylor Coleridge Sandor Marai Santa Teresa de Jesús Saramago Sergio Borao Sor Juana Ines de la Cruz Stéphane Mallarmé Stig Dalager Susana Susana Thenon Tayler Durden teatro Teoria Tiempo Atras Tomas Segovia Tomas Tranströmer tomo la palabra toni zenet trozos de carnaval Txus Garcia Valeriano Fauve Vicente Aleixandre Vicente Gallego Vicente Gallegos Victor Hugo Victoriano Cremer Vídeo Villancico Virginia Cantó visor vuelos baratos barcelona madrid w W.H Auden Waldo Leyva Walt Whitman WILLIAM BLAKE William Butler Yeats William Shakespeare Wislawa Szymborska Wystan Hugh Auden Xavier Villaurrutia Yamil Narchi Sadek Yaxkin Melchy Ramos Zaid El Asam Zaid Narf

Contribuyentes

Archivo del blog