TOCO TU BOCA

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí, para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender, coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca, y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos, el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo de aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

JULIO CORTAZAR ( Argentina, 1914- 1984 )
Texto tomado de "Rayuela"

Lejanía

Mi ser henchido de barcos blancos.
Mi ser reventando sentires.
Toda yo bajo las reminiscencias de tus ojos.
Quiero destruir la picazón de tus pestañas.
Quiero rehuir la inquietud de tus labios.
Porqué tu visión fantasmagórica redondea los cálices de estas horas?

Alejandra Pizarnik

Para que tú me ames, para que yo conserve
tu amor más alto y puro, sólo debo
-me dices-
cumplir una mandamiento:
no mentirte jamás, no mentirte siquiera
cuando más necesites que lo haga,
porque tú -me aseguras-lograrás perdonar cualquier ofensa,
cualquier traición si la confieso.
Y así, con un engaño, mintiéndote y mintiéndome,
demandas mi franqueza más suicida.

Por tu parte,
para que yo te ame, para que tu conserves
mi amor más alto y puro,
sólo debes cumplir un mandamiento:
no dejar de mentirme, porque no lograría
amarte en tu verdad.
Lo que yo amo es tu forma de engañarme.

Por lo que a mí respecta, complaceré tu gusto:
te mentiré jurando que no miento,
y si logro tenerte para siempre engañada,
habrás de agradecerme un amor tan sincero
que no sienta el impulso de decir su verdad,
porque es la verdad la traición más cobarde
y nadie necesita su confidencia cruel
por más que la suplique.


Vicente Gallego

No salieron jamás
del vergel del abrazo.
Y ante el rojo rosal
de los besos rodaron.

Huracanes quisieron
con rencor separarlos.
Y las hachas tajantes
y los rígidos rayos.

Aumentaron la tierra
de las pálidas manos.
Precipicios midieron,
por el viento impulsados
entre bocas deshechas.
Recorrieron naufragios,
cada vez más profundos
en sus cuerpos sus brazos.

Perseguidos, hundidos
por un gran desamparo
de recuerdos y lunas
de noviembres y marzos,
aventados se vieron
como polvo liviano:
aventados se vieron,
pero siempre abrazados.

Miguel Hernández muere, el 28 de marzo de 1942 , en el penal de Alicante a consecuencia de las lesiones por las torturas. 

No tengo mas remedio.

No Tengo mas remedio que quererte.
Cada mañana al  despertar
al sentirme abandonado en tus manos
o en la lejania dede los kilometros.
No tengo mas remedio.
No amor, no tengo mas remedio
que dejarme ir entre suspiros
que se vuelven estremecidos
cuando siento tu piel.
No, no tengo mas remedio
que entregarme en ti
en tu amor
en la sonrisa que me das cada dia.
no tengo mas remedio que quererte
porque tu me das vida
porque en ti brota la vida cada dia
Definitivamente no,
no tengo mas remedio que quererte.

Como Tu

Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...


Leon Felipe, sencillez y alegoria.
Es fantastica la version que Paco Ibañez tiene de este poema.

Esperando a la muerte
como a un gato
que saltará sobre la
cama
estoy muy afligido por
mi esposa ...

No es mi muerte lo que
me preocupa, es mi esposa
abandonada con este
montón
de nada.

Quiero
hacerle saber
sin embargo que
todas las noches
durmiendo
a su lado
incluso los más triviales
argumentos
fueron cosas
siempre espléndidas

y las difíciles
palabras
que siempre temí
decir
pueden ser
dichas ahora: Te amo.


Poema de Bukowski
No deberíamos esperar a la muerte para decir te amo ...

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen silencio ni pueden comprarlo.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar,
como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen el derecho de respirar mierda,
como si fuera aire, sin pagar nada por ella.

Pobres,
lo que se dice pobres
son los que no tienen más libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que viven dramas pasionales con las máquinas.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que son siempre muchos y están siempre solos.

Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no saben que son pobres.
Eduardo Galeano

Noche Nupcial

Este mundo con trenes que, al alejarse, dejan
como un escalofrío recorriendo el paisaje.
Este mundo con hadas y unicornios
que gobiernan mi piel y viven en tus manos.

El mundo que no existe.

Hoy duermes junto a mí y brillas en la noche,
estatua blanca en el jardín de un sueño.

Mañana no estarás o serás otra.
Mañana, cuando mates ángeles y sirenas.
Mañana, cuando quemes nuestros bosques.

Yo me esconderé en ti como un centauro herido:
El último centauro, el que recuerda
su mundo azul desde una gruta oscura.

Quién será esta mujer a quien hoy doy mi vida.


Benjamín Prado ante la terrible realidad de que los trenes terminan abandonando la via.

Poema

Tú eliges el lugar de la herida
en donde hablamos nuestro silencio
Tú haces de mi vida
esta ceremonia demasiado pura.


Alejandra Pizarnik

Amor, cuántos caminos

¡Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso,
qué soledad errante hasta tu compañía!
Siguen los trenes solos rodando con la lluvia.
No amanece aún la primavera.

Pero tú y yo, amor mío, estamos juntos,
juntos desde la ropa a las raíces,
juntos de otoño, de agua, de caderas,
hasta ser sólo tú, sólo yo juntos.

Pensar que costó tantas piedras que lleva el río,
la desembocadura del agua de Boroa,
pensar que separados por trenes y naciones
tú y yo teníamos que simplemente amarnos,
con todos confundidos, con hombres y mujeres,
con la tierra que implanta y educa los claveles.


Pablo Neruda

POEMA DEL ÁRBOL

La gracia de tu rama verdecida

Antonio Machado

Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento...

Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.

Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.

Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.

Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.

No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.

Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde...

José Ángel Buesa


COMO LA PRIMAVERA

Como un ala negra tendí mis cabellos
Sobre tus rodillas.
Cerrando los ojos su olor aspiraste
Diciéndome luego:
- ¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgos?
¿Con ramas de sauces te atas las trenzas?
¿Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras
Porque acaso en ellas exprimiste un zumo
retinto y espeso de moras silvestres?
¡Que fresca y extraña fragancia te envuelve!
Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas.
¿Qué perfumes usas? Y riendo, te dije:
-¡Ninguno, ninguno!

.... Te amo y soy joven, huelo a primavera.
Ese olor que sientes es de carne firme,
de mejillas claras y de sangre nueva.
¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo
Las mismas fragancias de la primavera!

Juana Ibarbourou

Vino el que yo queria

Vino el que yo quería
el que yo llamaba.
   No aquel que barre cielos sin defensas.
luceros sin cabañas,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas caídas de una mano,
un nombre,
un sueño,
una frente.
   No aquel que a sus cabellos
ató la muerte.
   El que yo quería.
   Sin arañar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
   Aquel que a sus cabellos
ató el silencio.
   Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.

Rafael alberti. 
 
Gracias por pensar en mi cuando lees estas cosas.

A VECES QUIERO PREGUNTARTE

A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio contagiada
del tímido perfume de tus rosas.

A veces quise no soñar contigo,
y cuanto más quería más soñaba,
por tus versos que yo saboreaba,
tú el rico de poemas, yo el mendigo.
Pero yo no adivino lo que invento,
y nunca inventaré lo que adivino
del nombre esclavo de mi pensamiento.

Adivino que no soy tu contento,
que a veces me recuerdas, imagino,
y al oírtelo a decir mi voz no siento.

Gloria Fuertes

Poema para papá

Mi papito es muy bueno,
igualito a mi mamá,
se levanta muy temprano,
yo lo voy a saludar.

Yo me subo a sus rodillas,
y me pongo a cabalgar,
ico, ico caballito,
qué bueno que es mi papá.

El origen del mundo

No se trata tan sólo de una herida
que supura deseo y que sosiega
a aquellos que la lamen reverentes,
o a los estremecidos que la tocan
sin estremecimiento religioso,
como una prospección de su costumbre,
como una cotidiana tarea conyugal;
o a los que se derrumban, consumidos,
en su concavidad incandescente,
después de haber saciado el hambre de la bestia,
que exige su ración de carne cruda.

No consiste tan sólo en ese triángulo
de pincelada negra entre los muslos,
contra un fondo de tibia blancura que se ofrece.
No es tan fácil tratar de reducirlo
al único argumento que se esconde
detrás de los trabajos amorosos
y de las efusiones de la literatura.

El cuerpo no supone un artefacto
de simple ingeniería corporal;
también es la tarea del espíritu
que se despliega sabio sobre el tiempo.
El arca que contiene, memoriosa,
la alquimia milenaria de la especie.

Así que los esclavos del deseo,
aunque no lo sospechen, cuando lamen
la herida más antigua, cuando palpan
la rosa cicatriz de brillo acuático,
o cuando se disuelven dentro de su hendidura,
vuelven a pronunciar un sortilegio,
un conjuro ancestral.
Nos dirigimos
sonámbulos con rumbo hacia la noche,
viajamos otra vez a la semilla,
para observar radiantes cómo crece
la flor de carne abierta.

La pretérita flor.

Húmeda flor atávica.

El origen del mundo.


Prepárate niña, porque cuando me dices estas cosas me pongo de un romántico  que olvido el romanticismo en la puerta de tu habitación para devorar tu cuerpo con tantas ganas como pasión desbordas y mojas mi boca.

CASUALIDAD

Y pensar que pudimos no habernos conocido!
¿No meditas cuán buena nuestra fortuna ha sido
para que al fin estemos uno del otro al lado,
para que seas mía, para ser yo tu amado?
"El uno para el otro nacimos... Así dices.
Pero ¡qué coincidencias para ser tan felices!
Antes de que en la vida, con un amor profundo,
la suerte unido hubiera tu corazón al mío
-siendo el tiempo tan largo, siendo tan grande el mundo-
vivimos separados, solos, con hondo hastío..
¡Y pudimos entonces, por capricho del hado,
en el haz de la tierra no habernos encontrado!
¿No has pensado, en el arduo sendero recorrido,
en los peligros graves y azares que ha corrido
nuestra dicha -esa dicha, manantial de ilusiones,
que el mundo entero ahora nos hace ver hermoso
-cuando el uno hacia el otro, con poder misterioso,
gravitaban callados nuestros dos corazones?
¿No sabes que ese viaje no tenía certeza,
el viaje hacia una noche por mí no presentida,
de que un capricho apenas o un dolor de cabeza
han podido apartarnos para siempre en la vida?
Nunca te había dicho, ¡cosa muy rara!,
quecuando por vez primera te vi,
no me fijé en que eras tú bonita;
lo digo francamente:te miré aquella noche con aire indiferente.
Con su risa, tu amiga mi tedio distraía;
fue más tarde cuando ambos cruzamos la mirada,
y si algo sentí entonces que hacia ti me atraía,
tú no lo comprendiste... Mas no me atreví a nada.
Si esa noche tu madre te hubiera conducido
más temprano a su casa, ¿qué habría sucedido?
¿Y si el rubor no hubiera de pronto, cuando el manto
te coloqué en los hombros, a tu rostro subido?
Porque ésa fue la causa de todo lo ocurrido.
Aquella noche, aquélla de inolvidable encanto,
un retardo cualquiera, cualquier inconveniente
que en ese viaje hubiera surgido de repente,
esta embriaguez de ahora ninguno sentiría,
ni este placer sin nombre que absorbe nuestra mente.
En mi alma, que es otra, tu amor no existiría,
y tu vida, en mi vida nada... nada sería
!Corazoncito mío, que me apartas lo triste
de la vida, y alegras con luz mi porvenir...
Pienso en aquellos días cuando enferma estuviste
y creíamos todos que te ibas a morir.

Paul Geraldy

Francisco Ayala Dixit

"La literatura es lo esencial. Todo lo que no sea literatura no existe. Porque, ¿dónde está la realidad?".



Felicidades Maestro. 103 Años de juventud y vida plena.

Y volver al Polvo

Me gustan las mujeres
perversas
que me piden el látigo.
Y quieren que les ponga dinero
en la mano
mientras las penetro
y les digo cochinás al oído.
Esas mujeres  que engañan
a sus maridos.
Y se escapan conmigo
una semana.
Por ahí.
A cualquier lugar.
Mujeres locas.
Ladronas, putas, infieles.
Sueñan con vivir
en la calle, de noche,
y llevar una vida
caótica
y brutal.
Desean ser un juguete
flotando
en la tormenta.
Templar conmigo en la sauna
delante de todos
para que  nos miren
y se masturben.
A veces
llegan los poemas
que me escriben:
    Deep in a dream
    I smoke
    A marijuana
    Cigarette
    And dive into
    Clouds...
Entonces sé
que  será difícil
abandonar
el desorden y el caos.
Quiero refugiarme
en algún monte.
Lejos
y no pensar que el
final
se acerca.
Y volveré al polvo.
Serenamente.
Como una chispa
mínima
en la inmensidad.


De Pedro Juan Gutierrez "morir en Paris"

De Anima Mia

Todo mi corazón cabe en tu mano
y en este corazón ya cupo el mundo:
el mundo que no cabe en parte alguna
salvo en tu mano dios, la continente
… Todo mi corazón sabe en tu mano,
conoce por tu piel la piel del mundo,
que nunca nos contiene en cuanto somos,
algo que sólo puede el corazón.
… Todo mi corazón sangra en tu mano,
se purga con dolor de un mundo enfermo,
se purifica en ti, y tú lo sanas…
Mi tuyo corazón ya no es el mío,
mi tuyo corazón arrebatado,
la propiedad privada de tu mano.
Nada de cuanto he escrito lo he entendido.
Nada sabe de ti la inteligencia.
Tampoco el corazón, y sabe todo



Anima Mia, es el nuevo libro de Carlos Marzal que edita Tusquets y que ya estoy deseando devorar.
Aqui os dejo un pequeño fragmento que aun me hace desear mas tener este libro en mis manos.

Centro

Tocar tu mano y no sentir el hueso
frío que desde dentro ahora la mueve,
sólo la piel caliente, el roce leve
de una carne hecha espíritu, sin peso;
morder luego tus labios, y en el beso
quitarle al cráneo que hay detrás relieve,
y a la nuca dureza, y que la breve
vida parezca eterna en el proceso.
Cerrarte en un paréntesis de brazos
donde no cabe el mundo, ver que rota
mi ser alrededor de tus caderas,
romper con lo exterior todos los lazos,
y entrar en una realidad ignota,
que es sólo un centro en donde no hay afueras.

Lorenzo Oliván, Puntos de fuga

Oficio de crisálida

Durante un tiempo estuve muerta:
hubo hambre y cansancio,
y el sonido del mar y el aroma de los alimentos
y la luz de la vida poblándose, reuniéndose;
pero algo estuvo muerto.

(nada existe más allá del instante
nada germina nada surge
las horas pasan sin hacer ruido
niebla que empaña cuanto toca)

Fue imposible rastrear los pasos en el tapiz
y ni siquiera hubo obstinación,
pues lo primero que un muerto pierde es la memoria;
comencé a olvidar sin ningún plan ni itinerario
y no hubo signo premonitorio
que advirtiera la llegada de esa calamidad.

(acariciaste mi sombra afanosamente amor
pero entonces ya estaba muerta
hilachas de deseo en la piel y espuma muerta en
la boca
que estar muerto es triste y dura mucho e indigna a
quien lo presencia)

Durante un tiempo estuve muerta
como una crisálida guardada en una caja de cartón,
detenida en el umbral, olvidada del gusano y de la mariposa.
Instante perpetuo, cómo duele despertar de tu sosegada indiferencia,
de tu dócil y atónita bondad.


Poema de Guadalupe Grande

Quitaros esa máscara

Quitaros esa máscara,
la tristeza no es más que una careta,
puede durar tanto como tardes en quitártela tú mismo, prueba.

Libres somos.

Frecuentamos el dolor porque queremos,
como pudiéramos frecuentar el parque.

Hablamos de mutuas soledades,
hablamos de aventuras que tuvimos,
de que todo está lejos,
de que es difícil.

Y nunca hablamos de esto maravilloso que nos va convirtiendo en ramas.
Quién dijo que la melancolía es elegante?
Quitaros esa máscara de tristeza, siempre hay motivo para cantar,
no seamos cobardes, corramos a decírselo a quien sea, siempre hay alguien que amamos y nos ama.

Poema de Gloria Fuertes

Morí por la belleza

Morí por la Belleza, pero apenas
acomodada en la Tumba,
Uno que murió por la Verdad yacía
En un cuarto contiguo-

Me preguntó en voz baja por qué morí.
-Por la Belleza -repliqué-
-Y yo -por la Verdad- Las dos son una-
Somos Hermanos -dijo-

Y así, como Parientes, reunidos una Noche-
Hablamos de un cuarto a otro-
hasta que el Musgo alcanzó nuestros labios-
y cubrió -nuestros nombres-

Emily Dickinson

Si serenases tus pensamientos ...

Si serenases
tu pensamiento, si pudieses
detenerte y pensar,
mirar en torno, tocar las cosas
entre las que pasas,
acaso
te sería más sencillo reconocer
rostros, no sé, lugares
gentes
que hablen tu mismo idioma y te comprendan.

Si fueses
capaz de hallar un sitio donde echarte
boca abajo, y cerrar
los ojos,
y mirar, despacio, dentro de tu
vida,
quizá
te resultase fácil averiguar
algo, saber
a qué lugares quieres
ir, de dónde vienes,
para qué estás aquí,
cual es tu nombre.

Pero el tiempo no existe,
y tienes prisa:
no hay sitio para ti en el descampado,
donde habitas,
el llanto
puede llegar de pronto, la luz cae
en la sombra - casi
invierno,
el otoño se vuelve lluvia y frío -
nadie mira hacia tí, anda,
apresúrate,
tu cuerpo fatigado necesita
descanso,
es ya de noche,
corre,
aquí tampoco,
es preciso llegar, no
te detengas,
sigue buscando, muévete, camina.

Ángel González

De la ambicion humana

Mariposa, no sólo no cobarde,
mas temeraria, fatalmente ciega,
lo que la llama el Fénix aún le niega.
quiere obstinada que a sus alas guarde:

pues en su daño arrepentida larde,
del esplendor solicitada, llega
a lo que luce, y ambiciosa entrega
su mal vestida pluma a lo que arde.

¡Yace gloriosa en la que dulcemente
huesa le ha prevenido abeja breve,
suma felicidad a yerro sumo!

No a mi ambición contrario tan luciente,
menos activo, si cuanto más leve,
cenizas la hará, si abrasa el humo.

 ------






Que vigencia tienen en el tiempo las palabras de Don Luis de Gongora. 

La carencia

Yo no sé de pájaros,
no conozco la historia del fuego.

Pero creo que mi soledad debería tener alas.


Alejandra Pizarnik
de Las aventuras perdidas

RIMA XLVII

Yo me he asomado a las profundas simas
de la tierra y del cielo
y les he visto el fin con los ojos
o con el pensamiento.

Mas, ¡ay! de un corazón llegué al abismo,
y me incliné por verlo,
y mi alma y mis ojos se turbaron:
¡tan hondo era y tan negro!

Gustavo Adolfo Becquer

Despertar

Entra la luz y asciendo torpemente
de los sueños al sueño compartido
y las cosas recobran su debido
y esperado lugar y en el presente
converge abrumador y vasto el vago
ayer: las seculares migraciones
del pájaro y del hombre, las legiones
que el hierro destrozó, Roma y Cartago.

Vuelve también la cotidiana historia:
mi voz, mi rostro, mi temor, mi suerte.
¡Ah, si aquel otro despertar, la muerte,
me deparara un tiempo sin memoria
de mi nombre y de todo lo que he sido!
¡Ah, si en esa mañana hubiera olvido!

Jorge Luis Borges

Me basta así

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).

Requiem

Más allá del pecado,
indecible te adoro,
y al buscar mis palabras,
sólo encuentro unos besos.

Donde tu vientre es combo,
fugitiva tu espalda,
oloroso tu cuerpo,
te quiero.

En el pecho, en la nuca,
te quiero.
En el cáliz secreto,
te quiero.

Cuando el volcán refulge,
y arde lava en la noche,
en tu montaña ardiente,
te quiero.

Más allá de la muerte,
extraño me reavivo,
y al tomarte desnuda
sólo brasas alumbro.

En el pecho, en la nuca,
te quiero.
En el cáliz secreto,
te quiero.

Más allá del pecado
indecible te adoro,
y al buscar mis palabras,
sólo encuentro unos besos.

Gabriel Celaya y Felipe Juaristi



A veces hay regalos a los que nunca encontraremos una contrapartida.

A veces nos hacen sentirnos los seres más amados del mundo con solo unas palabras, como si fueran un gesto, el gesto mas dulce y amoroso que puede existir.

TODO EL MUNDO TIENE REJAS...

Todo el mundo tiene rejas.
Esta vida es una cárcel,
una jaula, una cisterna
y te ahogas cuando sales.

Con los ojos cerrados

Con los ojos cerrados
Te iluminas por dentro
Eres la piedra ciega

Noche a noche te labro
Con los ojos cerrados
Eres la piedra franca

Nos volvemos inmensos
Sólo por conocernos
Con los ojos cerrados

Y NO SÉ POR QUÉ

Estoy triste... y no sé por qué;
he bebido amor,
y aún tengo sed.
Estoy sola... y no sé por qué
quisiera saberlo,
mas no lo diré...
Estoy sola y no sé por qué,
quisiera besar,
y no sé a quién.
Estoy enamorada... y no sé de qué.
Quisiera saberlo...
y no puede ser.
Estoy triste y sola...
y no sé por qué.

EXCESO DE VIDA

Desde que te conozco tengo en cuenta la muerte.
Pero lo que presiento no se parece en nada
a la común tristeza. Más bien es certidumbre
de la totalidad de mis días en este
mundo donde he podido encontrarme contigo.

De pronto tengo toda la impaciencia de todos
los que amaron y aman, la urgencia incompartible
de los enamorados. No quiero geografía
sino amor, es lo único que mi corazón sabe.

En mi vida no cabe este exceso de vida.

Mejor, si te dijera que medito las cosas
(fronteras y distancias) en los términos propios
de la resurrección, cuando nos alzaremos
sobre las coordenadas del tiempo y el espacio,
independientemente del mar que nos separa.

Sueño con el momento perfecto del abrazo
sin prisa, de los besos que quedaron sin darse.
Sueño con que tu cuerpo vive junto a mi cuerpo
y espero la mañana en la que no habrá límites.

Juan Antonio GONZáLEZ IGLESIAS

Si llegas esta noche

Si llegas esta noche
te sentirás tan sola;
encontrarás papeles
por las habitaciones:
la casa abandonada
de mi literatura
con los cristales rotos
y el jardín inquietante
como un sueño perdido.

De repente, sabrás
que la vida es mentira,
que es una calle larga
con viejos hospitales;
que un poema se piensa
como se piensa un crimen;
que hay gentes emboscadas
al fondo del amor.

Te sentirás tan sola
si llegas esta noche
con tu silencio lleno
de pequeñas ventanas,
la ciudad y sus taxis
cargados de secretos
y estos versos mirándote
dulcemente a los ojos
desde la oscuridad.

Mientras tanto hace frío.
Las horas se suceden
despacio. Un viento frágil
va propagando el humo
verde de aquellos árboles
parados a lo largo
de mi vida. Hace frío.
El invierno se llena
de automóviles blancos
y las águilas pasan
sobre el bosque inclinado
de mi caligrafía.

Yo te imagino ahora,
mi amor, hacia el descenso
pálido de la tarde,
en tu mundo con lentas
avenidas de tilos,
álamos que ilustraban
nuestra melancolía.

Aquí, al otro lado
de mi poema, acaso
esté lloviendo y yo
piense como decirte
te amo, qué despacio
pasa el tiempo sin ti.

Benjamín Prado
"El corazón azul del alumbrado" (1991)

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"He aquí que el silencio fue integrado
por el total de la palabra humana,
y no hablar es morir entre los seres:
se hace lenguaje hasta la cabellera,
habla la boca sin mover los labios,
los ojos de repente son palabras...

...Yo tomo la palabra y la recorro
como si fuera sólo forma humana,
me embelesan sus líneas
y navego en cada resonancia del idioma..."

Pablo Neruda
(Chile, 1904 -1973)

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